Vivir sola y no salir corriendo

vivir sola

Probablemente has fantaseado mil veces con la idea de independizarte, disfrutar de tu espacio, tu lioso y caótico espacio. Dejar de dar explicaciones innecesarias y ahorrarte problemas que en la mayoría no son tuyos. Honestamente vivir solo no es tan complicado como medio mundo hace parecer. Desde que yo recuerdo lo que siempre he querido más que cualquier cosa es: vivir sola. Abrazar mis reglas y mi desorden sin que nadie pueda criticarlo porque para mi funciona.

Hace un tiempo decidí que cuando estuviera en un empleo que pudiera costear una renta, sin importar nada lo haría. Y lo hice. Mi primera opción fue buscar roomie, y por supuesto la primera en la lista fue mi BFF. Todo era muy bonito en las pláticas y lo lejano pero lo peor llegó cuando decidí buscar lugares. Pretexto tras pretexto. Empezaron los problemas antes de vivir juntas, así que opte por buscar un lugar por mi cuenta. La mejor decisión que he tomado en toda mi vida.

 

¿Qué es lo que me ha costado más?

Si bien es cierto que lo económico es el cambio más radical, vale la pena un millón de veces. Y en mi experiencia lo más importante es crearte un hábito de ahorro y un control de gastos. Please no seas como yo haciendo todo impulsivamente. No es que este mueriendo de hambre, pero si me hubiera gustado planear un poco más las cosas. Esperar un tiempo y tener ahorros más grandes de los que tenía cuando me lance a la gran aventura. Porque ahora tienes que considerar el alquiler, los servicios básicos (agua, luz, gas) y algunos extra que son super indispensables. Y siendo honestas no podríamos vivir sin Internet o algunas suscripciones favoritas.

 

¿Qué es lo que he aprendido?

Vivir sola es una experiencia increíble. Me ha enseñado a cuidar de mí física y emocionalmente, ahora más que nunca es mi responsabilidad. Inconscientemente te conviertes en esa persona responsable que siempre necesitaste, y que siempre se la vivió perdida en la fiesta. Ahora ya no hay quien te despierte cuando te desvelas viendo series, stalkeando o platicando interminablemente con tu crush. Empiezas a darte cuenta que debes ser más organizada con tus tiempos y responsabilidades. Ya no puedes olvidarte de lavar ropa, cocinar saludable o ir al supermercado, y todo tú solita. Dejas atrás ese ligero pánico inexplicable al tener que hacer cosas sola y das inicio a la comodidad.

 

 

Disfruta la vida

 

Te sientes bastante capaz y cómoda (que es lo más importante) de ir sola a todos lados. Llegas a darte el chance de hacer cosas que creíste no tenías permitido por n cantidad de desórdenes mentales. Bailas como si nadie te estuviera viendo porque duh! efectivamente nadie lo hace. Te emocionas con ratos largos en el sofá sin que nadie cuestione tu pasivo comportamiento. Puedes andar en ropa interior por todos lados (incluso en la cocina). Tardas horas en arroparte después de una prolongada ducha sin el miedo que alguien entre a la habitación sin golpear. Te deleitas con el silencio, te llena de quietud mental para conocerte y convertirte en una versión mejorada. Esa parte es la mejor, entrar en un mundo en donde sólo tú puedes decidir, ya no te ajustas a horarios ni a consentimientos de nadie más.

 

Lo más importante…

Recuerda que no estás sola. Ya sea porque no tienes el apoyo que crees necesitar, lo bueno de cambiar tu estilo de vida es que no eres la única. Hay muchas chicas como tu y como yo que lo desean y logran hacerlo, siempre encontrarás personas dispuestas a ayudar. Demasiadas personas van a motivarte para que sigas viviendo al máximo tu independencia. Me incluyo. Encontrar personas de deseos bonitos no es buscar las esferas del dragón, creeme estan más cerca de lo que puedes ver. Desde el chico del coffee shop hasta los inquilinos del edificio. Siempre habrá alguien que se preocupe por hacerte sentir cómoda en tu nuevo espacio.

Sólo tienes que plantearte ¿qué es lo que realmente quieres? y no darle tantas vueltas. Pero eso si, debes ser responsable de las decisiones que tomas y aceptar cada una de las consecuencias, asumiendo que si hay algo que no te gusta sólo tú tienes el poder de cambiarlo.

 

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